Seleccionar idioma EnglishEnglishSpanish
Contenido principal

El amor; un ciego que no quiere ver

Marisa Bishop
Marisa Bishop

Apasionada de la lectura, escribir y viajar.
Bloguera en crecimiento, y defensora de la igualdad y visibilidad de las discapacidad en toda su magnitud.
Desarrollando blog:
https://letrasaciegas.com

A toda historia de amor le corresponde un apartado ciego. Ése que no se vale de coquetos guiños ni de miradas cómplices, de gestos nerviosos ni de sonrisas calladas. El que sólo necesita de palabras y comunicación, la certeza de saber que la otra persona está al otro lado. El capítulo puede comenzar con una cualidad aflorada, tal vez, una afición en común, quizá, un descubrimiento y aprendizaje; un aroma, una risa, un roce al pasar, la cadencia de una voz, recuerdos con imágenes no visuales escribiendo una historia en la que entramos a ciegas, continuamos a sabiendas, y abrazamos con rendición. Porque el amor es ciego.

Una afirmación muy manida, lo sé y, sin embargo no por ello menos cierta. El amor es ciego, y no hay que cercenarlo. Al amor nada ni nadie lo para (para suerte de los correspondidos y desdicha de los que no); ni las represiones mentales ni los prejuicios, ni la edad ni los tabúes sociales ni, muchísimo menos las discapacidades. (Controlamos lo que resulte de esa afectación, si acaso, y no más).

Hablemos claro: el amor que necesita de gestos visuales para crecer no es amor verdadero. ¿Dónde quedaría entonces la cercanía y la complicidad? ¿La intimidad y la confianza? ¿La amistad y los planes de futuro? No. El amor no se compone de flores ni bombones ni simple romance, más bien de pequeños detalles del día a día. Por ello, lo que siente una madre por su hijo es tan amor como lo que profesa alguien por su amigo o la autoestima a uno mismo. ¡Celebrémoslos también!

Lo que siente un invidente por su pareja es tan válido y no más extraño que el afecto que sienta el que insista en llamarse “normovidente”. Aunque… ¿de dónde sale el amor? En canciones y literatura; en películas y pinturas y filosofías; en estudios y laboratorios y terapias… ningún otro sentimiento ha roto mentalidades y quebrantado corazones, ha hecho fluir tanto ríos de tinta como el amor. Y es que afecta, motiva, inspira, estremece, emociona, modifica nuestra conducta y, ¡sorpresa! droga nuestro cerebro.

Pero, ¿qué es el amor?¿Un sentimiento o una expresión? ¿Medicina o poesía? ¿Un mecanismo o ideología? ¿Una cuestión de química o de cultura y entendimiento social? Ah, ni los expertos se deciden. Está claro que es tan positivo como negativo, tan maravilloso como sufridor. Es condena e indulto, seguridad e inestabilidad, la fe que mueve montañas y la montaña que lo cambia todo.

Definirlo es difícil; clasificarlo, inútil, y ponerle trabas por edad o raza o sexo o kilómetros o profesión o idioma o discapacidad es triste, por no decir estúpido. ¿Qué el amor es ciego? Cierto, aunque lo es por propia voluntad: quiere serlo, no le interesa renegar de su libertad. El amor es el más antiguo (y tal vez el único) ciego que no quiere ver. Porque no ambiciona restricciones de ningún modo. Y es que no existe un modo único de desear, y, por tanto, tampoco un modo correcto de amar.

¿Qué el amor ciega? Son las fantasías e ilusiones lo que no nos deja ver de verdad. Después de todo, no es lo mismo amar a ciegas que dejarse cegar por el amor. Venda en los ojos, vista en el alma; miedo en la esperanza, vida en la vida, lágrimas en las sonrisas… el amor es darlo todo sin perderse nada, compartir con la otra persona sin olvidarse de uno mismo.

Buen febrero y próspero San Valentín. ¡Brindemos! Por el ciego de los ciegos, el apego por excelencia de la humanidad. Resumiendo: ¡Feliz Día, Amor!

Total de veces leído: 138
Leído hoy: 1
Colaboramos con la
educación en braille​

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Te gusta el artículo?

Share on facebook
Compártelo en Facebook
Share on twitter
Compártelo en Twitter
Share on google
Compártelo en Google+
Share on whatsapp
Compártelo en WhatsApp
Contacta con BraiBook

Cualquier duda que tengas, por pequeña que sea, puedes contactar con nosotros.

Te informamos

Te informemos personalmente. Indícanos tus datos y nos pondremos en contacto.

Al enviar este formulario acepto la política de privacidad de BraiBook